Visión personal
“El Feixolín”, MSP y la Junta
o
tratado general sobre la estupidez
Resulta difícil comprender la superlativa estupidez (DRAE: torpeza notable en comprender las cosas) que muestran las autoridades autonómicas respecto a los acontecimientos que se vienen desarrollando en torno a la explotación de carbón a cielo abierto de la empresa MSP en “El Feixolín”, desde sus comienzos en 1995.
Si hacemos un somero repaso a la historia vemos que desde 1995 hasta 2005, la empresa afirmó repetidamente contar con todos los permisos necesarios para llevar a cabo la explotación. Contumaz estupidez de los responsables de la Junta para comprender, o en su caso comprobar en sus propios archivos, lo que era obvio, que no era cierta esa afirmación.
En febrero de 2004, el alcalde Ángel Crespo ante la evidencia de la ilegalidad firma el primer decreto de paralización. Se solventa con recovecos legales que llevan a continuar con la actividad, ante la papanata actitud de los responsables de la Junta, que miran de lado y callan. Los acontecimientos se precipitan sobre Crespo y un año más tarde, el día que tenía que firmar el decreto de paralización definitiva, presenta la dimisión.
Pasa un año sin que nadie se mueva hasta que el 18 de noviembre de 2005, el Juzgado de lo Contencioso nº 2 de León falló a favor de un recurso interpuesto por la empresa Narsil S.L., proclamando la ilegalidad de la explotación, su imposible legalización a posteriori y la obligación de restaurar. El Ayuntamiento anuncia que va a decretar la paralización y desde fuentes muy próximas a la empresa se asegura textualmente, que la extracción de carbón “finalizará a lo largo de este año o como mucho a principios del que viene”, lo que se ofrece como argumento para no urgir la paralización, como total ya se va a finalizar para que paralizar ahora.
Es aquí cuando la permanente actitud de estupidez de los responsables autonómicos se transmuta en la estulticia de un informe que impide al Ayuntamiento la paralización y cumplir la sentencia. El informe es tan absurdo, que atribuye en exclusividad a los responsables de Minas la posibilidad y responsabilidad de paralizar una explotación mostrándose endiosados por encima de la ley y de los tribunales. Por lo visto, esa Dirección General de Minas no se considera sometida al ordenamiento legal y jurídico del estado.
De nuevo se gana tiempo. Y el 21 de enero un nuevo auto del Juzgado ordena al Ayuntamiento la paralización, restauración e inicio de expediente sancionador a la empresa MSP. Que reacciona de inmediato no pagando las nóminas del mes y anunciando una regulación de empleo para 160 trabajadores y anuncia el cierre de la empresa si sólo se les deja con el cielo abierto de “Fonfría” (otra explotación que mantiene activa en Laciana).
La Junta reacciona, ¡qué si lo hace!. El 16 de febrero anuncia la agilización de dos nuevas licencias a cielo abierto “Ladrones” y “Ampliación de El Feixolín”. Dos días después los tribunales les devuelven a la realidad, el recurso presentado por MSP contra la paralización de la licencia de Ladrones es rechazado por el Tribunal Superior de Justicia de Valladolid, con lo que una de las opciones queda descartada, por el momento. ¡Bendita estupidez!.
MSP no acata el decreto municipal de cierre, que le otorgaba desde el 12 al 17 de febrero para adecuar la explotación, y continua con la actividad. Denuncias a los juzgados declaraciones en la prensa y por primera vez se pronuncia el consejero de industria, Tomás Villanueva asegurando que en todo el conflicto no se respetan las competencias de la Junta. ¿Pero es que ustedes las han respetado en algún momento?, ¿dónde están las autorizaciones preceptivas para la explotación?. No, la solución más fácil es extender con carácter general la estupidez a todos los ciudadanos, que reconocer el trato de favor hacia la empresa evidente en todo el proceso.
La Junta en su contumaz tozudez estúpida, pide a MSP que presente un nuevo plan de cierre. ¿Pero no tenían todos los trámites de Minas correctamente aprobados?. Si, pues con el plan de explotación se debe presentar un plan de abandono, cierre y restauración según se recoge en la legislación de Minas. Ya habían presentado uno anterior en 2004, otro más. (¿Quieres que te cuente el cuento de la buena pipa?. No. Yo no digo no, yo digo si quieres que ...).
De nuevo el 3 de mayo el Juzgado ordena el cierre y da un mes de plazo para su ejecución. Volvemos a lo ya conocido, los estúpidos se muestran cada vez más estúpidos, los listos cada vez más listos, y los ciudadanos burlados y escarnecidos. El proyecto de cierre de MSP fija un plazo de 24 meses para el abandono. La acotada estupidez lo acorta a 10 meses, y acepta como evidente el mayor logro intelectual de la lógica desde Aristóteles hasta nuestros días, “para tapar un agujero es necesario abrir otro del que extraer la tierra con que se rellenará el primero”. Y se acepta como necesario que hay que seguir escarbando para “la extracción de estériles”, mientras se trata de agilizar una nueva licencia:
A todo esto se olvidan de lo esencial: MSP tiene un contrato firme de suministro de carbón térmico de 80.000 Tm. procedentes de cielos abiertos de la cuenca de Villablino, en la que tiene en activo el de “Fonfría” (con 160.000 Tm./año de producción según el plan de explotación, aprobado por Minas), y el de “Carrasconte” (tan ilegal como el de “El Feixolín”, con una producción sin especificar).
Ante esta obra portentosa, que maravillaría a los más dotados autores del esperpento, vienen a la memoria las versos de Francisco de Quevedo
“¿Quién la montaña derriba // al valle, la hermosa al feo? // ¿Quién podrá cuanto el deseo, // aunque imposible, conciba? // ¿Y quién lo de abajo arriba // vuelve en el mundo ligero? // El dinero.”
“Poderoso caballero // es don Dinero”
¡Anda, mira que si la estupidez, al final va ser áurea!
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