ejercicios de supervivencia
19/06/2006
No es sencillo haber nacido lobo, en la Cordillera Cantábrica, y aspirar a envejecer en estos atribulados tiempos. Suponiendo que superemos la primera infancia sin que ningún esforzado servidor público nos rapte junto al resto de la camada, y que en la primera juventud sepamos esquivar los cebos envenenados con alcardib,despues aprendamos a hurtar el pellejo al tiroteo que, a bien seguro,ocurrirá tarde o temprano;según las estadísticas feneceremos cualquier noche oscura en cualquier carretera a manos de cualquier conductor que ni siquiera se dará cuenta de haber atropellado a uno de los últimos lobos ibéricos y al mismo tiempo incrementará un poquito más la brutal pérdida de biodiversidad que padecemos en toda la Europa Occidental